El consumo de carne vacuna, hasta un 48% por debajo de los valores recomendados

El consumo de carne vacuna, hasta un 48% por debajo de los valores recomendados

“Hay una disminución notable en el consumo de carne vacuna, reemplazada por menores cantidades de cerdo y menudencias vacunas y una acentuada cantidad de ingesta de alitas, ranchos y menudos de pollo”, dice el informe que el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales publicó con respecto a febrero.

El estudio contempló la realización de 2.500 encuestas en todo el territorio provincial.

“La Tabla Nutricional propuesta por el Indec sirve como referencia para evaluar la calidad y cantidad de la alimentación de las familias. Los resultados de este estudio muestran un deterioro significativo en la alimentación de las familias, con indicadores que revelan una clara desviación de los patrones nutricionales recomendados”, se lee en las conclusiones del informe.

¿Cuáles son esos indicadores?

El asado de vaca, una costumbre argentina, se está volviendo cada vez más una rareza. Según la tabla nutricional del Indec, una familia tipo, de cuatro miembros, debería consumir 4,6 kilos de asado al mes. En febrero de 2023, el consumo constatado era un 21 por ciento inferior a esa cifra recomendada;en febrero de 2024, la caída se profundizó y llegó al 30 por ciento. En febrero de 2025, el consumo de asado vacuno está un 48 por ciento por debajo de los valores recomendados:en la provincia, el mes pasado se constató un consumo de apenas 2,4 kilos mensuales por familia.

Pero no sólo el asado se está haciendo prohibitivo: la milanesa también. El Indec recomienda 3.152 gramos por mes de milanesas o bifes para una familia tipo. El consumo constatado durante febrero estuvo en apenas 1.740 graños, un 45 por ciento por debajo de lo que recomienda el Indec.

Normalmente, una salida para cuando el precio de los cortes es muy elevado es la carne molida. Pero ahora también cayó fuertemente el consumo: un 37 por ciento por debajo de los valores recomendados. En febrero, en promedio, las familias cordobesas consumieron 1.570 gramos de carne molida.

No sólo el consumo de asado de vaca cayó. También estuvo muy por debajo la compra de carne para bifes o milanesas.Lo mismo ocurrió con la carne molida.

El pollo fresco también cayó. Los valores recomendados son de 5,8 kilos de carne de pollo por mes y por grupo familiar.Sin embargo, el trabajo del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales reveló que los cordobeses comieron un 13 por ciento menos de esa cifra.

El pescado fresco cayó todavía más: 42 por ciento.

Otro sustituto de la carne vacuna es la carne de cerdo. En ese aspecto, sí hubo un crecimiento:las familias cordobesas consumieron más cerdo del que recomienda la tabla nutricional del Indec. Mientras lo recomendado son 1.278 gramos de asado de cerdo por mes en cada grupo familiar, el mes pasado la cifra se ubicó en 1.616 gramos, es decir, un 26 por ciento más.

Lo que sí creció con fuerza fue el consumo de menudos, tanto de vaca como de pollo. Las menudencias vacunas, como el mondongo y el hígado, estuvieron un 139 por ciento encima de lo recomendado, mientras que los menudos de pollo alcanzaron un 369 por ciento más de la cifra que plantea el Indec en su tabla nutricional.

Verduras y lácteos

En cuanto a las verduras, aumentó el consumo de papas, cebollas, batatas y zapallo.El consumo de papa, por ejemplo, está un 43 por ciento por encima de los valores recomendados.

Las verduras de hoja verde, como la lechuga o la acelga, tienen un consumo que está un 45 y un 46 por debajo de los valores recomendados.

Las frutas cayeron todas, con picos de 62 por ciento de baja en el consumo.

¿Qué pasa con el resto de los alimentos?El consumo de polenta se encuentra un 38 por ciento arriba de los valores recomendados, mientras que los fideos se encuentran un 16 por ciento por encima.

El consumo de huevos está un 42 por ciento por encima pero los lácteos se encuentran todos por debajo. En febrero se consumió un 21 por ciento menos de leche de lo que debería consumirse, un 45 por ciento menos de yogur, un 39 por ciento menos de queso cremoso y un 50 por ciento menos de queso de rallar.

El consumo de aceite estuvo un 61% arriba del valor estipulado.