"Estuve en las manos de Dios", dijo la víctima del ataque en Sampacho

"Estuve en las manos de Dios", dijo la víctima del ataque en Sampacho

En la Cámara Segunda del Crimen se retoman los juicios por jurado popular y desde hoy se juzgará a Leonela Hidalgo por el intento de homicidio de su suegra, Sandra Carro. El hecho ocurrió a fines del año pasado, cuando la acusada roció con alcohol y prendió fuego a la víctima durante una sesión de reiki. Carro salvó su vida de milagro.

Sandra aseguró que, si bien logró superar las lesiones físicas, todavía no puede recuperarse del impacto psicológico que le generó la dramática situación. Por el ataque, el fuego afectó el 35% del cuerpo (rostro, cuello y la parte derecha) de la mujer de 50 años, que permaneció internada en la terapia intensiva del Hospital San Antonio de Padua con respiración asistida. Por el violento hecho, Hidalgo fue detenida a las pocas horas y quedó alojada en la alcaidía de la jefatura departamental de Policía.

“Sufrí tanto y me costó muchísimo superarlo, me quemó el 35% del cuerpo y durante semanas no pude dormir, a las noches se me venía todo a la cabeza, intento sobrellevar todo del modo lo más tranquilo posible”, indicó Sandra Carro, víctima del ataque.

“Gracias a Dios, estoy mucho mejor; secuelas físicas grandes no me han quedado, pero sigo con psicóloga por el estrés que significó este hecho”, indicó Carro, quien aclaró: “De todas formas, el ataque me afectó completamente, todas las vías respiratorias, los riñones, estuve entubada y muy mal”.

Por lo ocurrido aquella noche del 10 de noviembre de 2020, Carro debió permanecer durante mucho tiempo en terapia, con un estado preocupante. “Afortunadamente, eso se ha curado y he podido volver a la rutina en Sampacho; me costó mucho, aún no ha pasado un año del hecho, estuve en las manos de Dios”, explicó.

En el regreso a los juicios por jurado popular, se juzgará a Leonela Hidalgo por homicidio calificado por ensañamiento en grado de tentativa contra su suegra en la localidad de Sampacho.

La Cámara del Crimen de Segunda Nominación tendrá a la joven de 22 años en el banquillo de los acusados. Si bien a fines del año pasado la defensa de la imputada había solicitado su libertad bajo tratamiento psiquiátrico, mientras se esperaban los resultados de las pericias para determinar si comprendía la criminalidad de sus acciones, desde el Juzgado de Control se había confirmado la prisión preventiva dictada por la Fiscalía de Primer Turno contra Hidalgo al considerar que comprendía lo que estaba realizando.

Consultada sobre si seguiría el desarrollo del juicio desde Tribunales, la víctima del terrible hecho ocurrido en noviembre del año pasado aseguró que no desea revivir lo ocurrido y por lo tanto no estará presente en el Palacio de Justicia. “Sufrí tanto y me costó muchísimo superarlo, me quemó el 35% del cuerpo y durante semanas no pude dormir, a las noches se me venía todo a la cabeza, intento sobrellevar todo del modo lo más tranquilo posible”, precisó a Puntal.

Al momento del hecho Hidalgo era nuera de Sandra y desde lo ocurrido está detenida con prisión preventiva. Sobre el pedido de los abogados de libertad para la imputada, con tratamiento, Carro dijo: “Ella estaba bien consciente de sus actos” y sostuvo: “Dejo todo lo que suceda en el juicio en manos de Dios, porque creo mucho en la justicia divina; Dios fue el que a mí me salvó, yo tuve una testigo presencial que fue la que tiró una frazada encima para apagar el fuego, si no me quemaba viva”.

El ataque se produjo en el barrio Pueblo Nuevo, de Sampacho, mientras la víctima participaba de una sesión de reiki, e Hidalgo ingresó a la pieza de Carro, le tiró el alcohol y la prendió fuego. “Yo tuve el ángel de quien me ayudó, no me atacó estando sola, estaba esta persona que reaccionó y me pudo asistir”, sostuvo Sandra.

En tanto, destacó la celeridad con la que se movió la Justicia: “Salió tan rápido que me ha sorprendido, no puedo pedir más que eso, pienso mucho en mi nieta, ya que su madre no lo hizo”, dijo Carro sobre la pequeña niña que Hidalgo tiene con su hijo.

Por diferencias

Los abogados defensores de Hidalgo, Jacqueline Cattaneo y Matías Ceballos, habían solicitado a la Fiscalía el recupero de su libertad bajo tratamiento psiquiátrico: “Al tratarse de una persona con serios trastornos psicológicos, se llevaron adelante pericias psiquiátricas y psicológicas para determinar si al momento de cometer el hecho comprendía la criminalidad del mismo y dirigir sus acciones”, indicaron. De algunos testimonios de la investigación surgieron datos que indicaban que Hidalgo hacía unas semanas que no tomaba la medicación en forma regular.

No obstante, el Juzgado de Control de Río Cuarto decidió que la imputada siguiera detenida y ahora se conoce la fecha en la que se iniciará el juicio. Fuentes judiciales explicaron que, ante el estudio del estado de salud mental de la imputada, no existen elementos para sospechar que no comprendía lo que estaba haciendo. A su vez, se mantiene un informe periódico desde el Servicio Penitenciario sobre la situación personal de la joven investigada.

En el marco de la pesquisa, el fiscal además agravó la acusación inicial que pesaba en contra ella. De lesiones graves calificadas, la carátula se modificó por el delito de homicidio calificado por ensañamiento en grado de tentativa, según la resolución que se conoció el 20 de noviembre.

El conflicto familiar aconteció en un mismo terreno en el que se emplazan las viviendas de la víctima y de la sospechosa. Las mujeres habrían mantenido diferencias que derivaron en el grave ataque contra Carro, advirtieron fuentes de la investigación.