¿Un "cosechón" de Río Cuarto hacia el norte y el oeste?

¿Un "cosechón" de Río Cuarto hacia el norte y el oeste?

“En los años Niña, a la columna que va de RíoCuarto a RíoTercero le suele llover bastante bien dentro de todo; pero el problema se da en la zona núcleo”, repite desde hace años el agrometeorólogo Eduardo Sierra cada vez que pone en foco la zona productiva cordobesa en años en que la superficie del Pacífico se enfría.

Y parece que esta vez no fue la excepción. La imágenes del Este y norte cordobés contrastan fuerte con lo que se ve a las orillas de la autovía de la ruta 36, lo que muestran los lotes recorriendo la ruta 30 y también en buena parte del recorrido entre Río Cuarto y Villa María, por la 158. Dentro de esa gran zona, hay tramos que despiertan envidia, como el camino a Tegua, que vincula la 158 y 36. Después de algunas campañas difíciles, en este ciclo las condiciones acompañaron. Vale destacar también que fue una zona en la que recibieron tormentas con granizo y algunos lotes debieron resembrarse; pero en general lucen más que bien.

Lo que en la región es un comentario generalizado “entre chacareros”, la Bolsa de Cereales de Córdoba le puso ciencia y trabajo. En un informe difundido ayer, en base a monitoreo satelital, analizó los valores del Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) entre el 14 de enero y el 14 de febrero de 2025, permitiendo visualizar la condición de los cultivos en las diferentes zonas. Entre las conclusiones, remarca que: “Si bien las anomalías negativas se encuentran presentes de manera uniforme en toda la provincia, tienen un mayor peso hacia el sur y este de la misma, mientras que las anomalías positivas tienen una leve tendencia de aglomeración hacia todo el oeste del área agrícola provincial”, apunta.

Los mayores acumulados de lluvias se concentraron en los departamentos del norte y sureste de Córdoba, superando los 150 mm, mientras que el resto de la provincia se mantuvo por debajo. Las lluvias más importantes ocurrieron en la segunda quincena de enero, mientras que en febrero solo el sur y sureste recibieron precipitaciones significativas.

La situación por escasas precipitaciones se agravó con las altas temperaturas generalizadas, sobre todo en las olas del 16 de enero, el 3 y el 10 de febrero. Ahora, hay una más en puerta que podría extenderse hasta el martes.

Lo cierto es que la Bolsa de Cereales remarcó que “al 20 de febrero, la soja temprana, el maíz tardío, el sorgo y el maní se encuentran transitando el período crítico de definición de rendimientos, mientras que el girasol lo ha superado exitosamente. Maíz y sorgo exhiben en sus rindes la mayor capacidad adaptativa, típica de gramíneas C4 con mayor eficiencia fotosintética y eficiencia en el uso de agua en diferencia a soja y maní”, explicó el informe.

Y agregó: “En una campaña con indiscutibles limitantes ambientales, el primer cálculo de cosecha estival arroja una suma de 30,4 millones de toneladas. Claro está, falta mucho aún para ver a las cosechadoras en acción. Es imperioso continuar monitoreando cultivos y actualizando estimaciones”.